“¡Ridículo pero real!” Eso fue lo que dije a mi compañera de trabajo. Verán ustedes, entré en la milicia hace poco. En ese corto tiempo he hecho amistades, conocidos y quizás enemigos. Sucede que la semana pasada decidí salir a almorzar con la Sargento, nombre NO real, Pérez. Fuimos a un lugar donde preparan unas deliciosas pastas en San Juan. Yo me sentía un poco extraño, pues nunca antes había conversado con ella de cosas que no tuvieran con el trabajo.
Pedimos. Comenzamos a conversar sobre cosas triviales como; que bien está éste lugar. Y así sucesivamente caímos en confianza. No falto mucho tiempo para que comenzáramos a hablar sobre el amor. Uno de los temas que no me gustan mucho, pues me provocan, o bien, mucha risa o una somnolencia terrible. Esta vez sucumbí al tema, me dejé llevar he inesperadamente, terminé escuchando una historia sumamente interesante.
Resulta que la Sargento Pérez, en el amor ha sido un fracaso. No es tan difícil de creer cuando sabes que es la mujer con mejor puntería en todo el país. Me contó de cómo innumerables veces ha sido plantada en alguna barra, de cómo el vodka resuelve sus dolencias de vez en cuando. Me relató de la vez que cibernéticamente se enamoró, o eso creyó, de cómo compró el vestido más hermoso que jamás ha tenido, y de cómo él nunca llegó. Me dijo con seguridad, que ya ha elaborado un plan, porque la experiencia que a sus 23 años le ha dado la vida, la hace sabia.
No aguante la curiosidad y le pregunté acerca de ese plan. Ella me contestó que no es un plan común, es más bien una lista por la cual se dejará llevar. En su lista aparecen nombres, lugares, señales y todas esas cosas que la han hecho sufrir alguna vez.
- Nunca salir con un hombre que sea más de cinco años mayor. Nunca con uno que sea más de cinco años menor.
- Nunca conocer hombres que trabajen en un banco. Mucho menos en “Tal Banco”.
- No creerle nada al que me invita un trago en la barra, la noche que me dejaron plantada.
- No involucrarme con militares.
- No continuar una relación con un hombre que gane menos que yo.
- Nunca contestarle el teléfono después del plante.
- Nunca más por “facebook”.
- ….
- ….
- ….
¡Ridículo! Pero luego de pensarlo bien, no lo es. Esta mujer es maravillosa, preciosa, inteligente. Es todo lo que cualquiera de nosotros quisiera ser en la vida. Tiene éxito, conversa con cualquier persona, es amable, es fuerte cuando debe serlo. Es la Sargento Pérez, la que mejor puntería tiene en todo el país. Para uno mujer que lo tiene todo en la vida, debe ser sumamente frustrante acostarse cada noche en su cama, completamente sola. Quizás es un capricho de Dios el que ella tenga que sufrir cada vez que conoce un hombre. Tal vez sea sólo una mala jugada, que se ha repetido por los últimos cinco años. Tal vez no sea el indicado.
A pesar de saber que quizás ese indicado nunca llegue, ella tiene aún esperanza. Porque cree plenamente en que el futuro le depara algo mejor. Yo entonces, luego de haber escuchado su lista, pensé: ¿Cuántas mujeres y hombres tienen una lista como esa? Cuántas personas buscan a lo largo de su vida a su media naranja, teniendo éxito en todo, pero no en el amor. ¿Cuánto ha de doler quedarse sentada en una barra, con el mejor vestido que jamás te pondrás, tus mejores tacones y tu mejor sonrisa? Estoy seguro que debe ser aterrador. Es por eso que no creo que la lista de la Sargento Pérez sea estúpida. Es que es real, es lo que ella vive.
De mi parte sólo queda incluirla en mis rezos, si es que alguna vez los hago. Desearle lo mejor en la vida, o en el amor, porque en la vida lo tiene todo. Y comprenderla cien porciento. Y te pregunto ¿Tu tienes una lista? ¿O estas en la lista de alguna persona como la Sargento Pérez?
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