20110323

Ella

“A JRP, ahora madre soltera.”

Comenzaron en la escuela, un juego a ser los mejores amigos. Así pasaron los años y siguieron juntos. En la universidad ella lloraba todos los días en mi clase de biología, pues él en Aguadilla, le decía que amaba a otra. Recuerdo cuando se soltó el pelo y se enamoró, o eso nos dejo ver, de un dominicano que conoció en sus vacaciones. Cuando todo iba bien el apareció un trece de febrero y le pidió perdón. Juntos comenzaron de nuevo. Él la hacía feliz, ella lo hacía feliz, a su manera se entendían.

Cuando comenzaron a hablar de matrimonio, cuando ya tenían fecha de comenzar a respirar el mismo aire cada noche ¡BUM! Un hijo apareció en escena. Yo la escuchaba sentado en San Juan, en algún puerto, en algún estacionamiento, en algún restaurante, desocupado, ocupado pero siempre la escuchaba. Un día la sentí llena de pesadez, como si no pudiera más. Dos días más tarde me contó que él la abandonó, no quería saber de ella ni del paquete. Fui testigo, aunque la cordillera nos separaba, de que sí lo sufrió. De que se sintió sola, de que se confundió, de que llego el momento en que no entendió.

Ella lo ama, él la ama, pero nadie entiende el por qué de la situación. Aún hoy le busco vueltas al asunto, aún hoy trato de imaginar que paso por su mente, que sentimiento tan fuerte lo agobió, como para dejarla caminar por la vida, sola con su hijo.
Meses han pasado y ni una llamada. Ella ya se levantó. Se propuso salir adelante, encontrar un nuevo porvenir y vivir por ese pedazo de ella que la patea en las mañanas. Esa es la mujer que conozco y admiro, la que se levantó de la cama, seco sus lágrimas y sigue adelante sola. Entendiendo que la vida es demasiado corta, complicada e irreal como para pasársela preguntándose por qué a mí.

Unos meses más y ella será mamá. Unos meses más y quizás yo tenga otro ahijado. No lo sé, no lo sabemos, sólo entendemos que seguimos adelante porque no hay de otra.

No hay comentarios: