20100529

Lo que me hace feliz...

-Hace cinco años que no te veo, so maricon…

Así fui recibido el jueves en mi casa. Mis primos, militares ambos, estaban de vacaciones en Puerto Rico, isla que no tocaban hacia cinco años. Cerveza en mano, vino en botella, nos fuimos adentrando la familia, cuasi-completa en una conversación del pasado. Recordamos las mejores épocas. Nunca pensé que este tipo de acercamiento se diera, pero una vez más, confirme, que en la familia esta la esencia de la vida.

Risas y mas risas, compañerismo, complicidad, amor de familia. Conocí a mis primos segundos, una rubia de ojos verdes hermosa y, un chiquillo de armas tomar que estaba loco con los extraños lagartijos de Puerto Rico (gringuito al fin el nene). Mientras acompañábamos las cervezas y el vino, con un rico fricase hecho por mi abuela, yo mismo me perdí en recuerdos maravillosos. La maquina mental nos corría, del pasado al presente, poniéndonos al tanto de tantos años de distancia. Y como siempre, no faltaban las risas típicas de la familia, escandalosas seguidas de palabras soeces y de las cafrerías únicas que sólo uno de los nuestros sabe hacer.

Después del vino, después del cigarro traído de España, después del fricase no pude evitar contarles sobre los últimos acontecimientos de mi vida y de cómo me involucre en una loca aventura, claro, a espaldas de los demás miembros de la familia, sólo primos.

-Eres un puto pendejo… jajajaja

No pude evitar reírme, no pude evitar sentirme bien. No pude hacerlo. Y me volví a encontrar. Junto a ellos, junto a la familia. Los sentimientos se esfumaron, sigo aquí, sigo siendo feliz. El encuentro llego en el momento indicado, la fe regresa y, aunque no lo crean, escribo desde el Burguer King de la Rambla, cumpliendo la antigua filosofía que siempre he profesado. Cuando pierdas la fe, regresa al lugar donde la encontraste por primera vez y con eso basta… Y basto, tengo mi fe intacta, la musa revivió, las letras llegan y el ánimo sube.

Las lecciones son lecciones y entiendo, por pura coincidencia, que no se puede permanecer tropezando con la misma piedra toda la vida. Paso adelanto, en marcha continúa.

Y la despedida fue fuerte. Un abrazo, un beso y un hasta luego. El avión ha de estar en camino a África, donde uno es sargento de batallón y otro medico militar. Y le suplico a Dios que me bendiga a esos hombres, primos, cómplices y amigos. Y le grito a Dios, con toda mi fe, que mi familia nunca se corrompa, que nunca cambien su forma de ser, su extrema amabilidad y humildad. Y seguimos siendo los caracterices de Juana Díaz. Y continuamos riéndonos por ser los ricos cafres. Y las generaciones siguen implantando respeto en el Colegio más caro de Ponce. Y somos el dolor de cabeza de muchos. Y entre mafias y secretos que se irán a la tumba, somos la única sepa con ese apellido en el pueblo. Y el mundo cambia, y el camino sigue, pero en la familia esta la paz y son los espejos con el reflejo mas sincero que jamás tendré. 




"Seguimos en la busca de una dosis de alcohol, de una alabanza un puñal un porton... "

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