20100221

La Lectura


Una ironía tras otra. He de confesar que no me levante con animo, no desayune porque no había nadie con quien compartir la mesa. Dormí pésimo, la cama me parecía extraña, el frío me llegaba a los huesos y dolía. Aun me queda una semana mas en este país. Un país al que cada día veo mas enorme, del cual me enamoro en cada segundo, pero no puedo sacar de mi mente, la pequeñez de mi isla, el calor de mi hogar. Estuve un buen rato despierto en la cama, pensando en lo que podría hacer un domingo normal, sin familia. Cuando me anime a alejarme de la cama y ducharme, recibí una llamada. Un grupo de puertorriqueños que andan tras los sueños de fama mexicanos, me estaban invitando a dar una vuelta por la ciudad. Creo que ahora son mis nuevos compañeros.

Decidimos ir a la Lagunilla. Un mercado acá en México que es como un bazar. Te adentras entre los kioscos cubiertos por toldos amarillos y estas horas largas perdido entre laberintos de cosas inimaginables. Llevaba alrededor de una hora observando perritos, música, artesanías, prendas, ropa, zapatos, comida, visas ilegales, tatuajes, de todo, cuando entonces vimos una mesa donde un gran anuncio decía; “Se lee la mano”. Mas por diversión que por curiosidad decidimos acercarnos y pagar por el servicio.

La Madame, como he decido llamarla, me recibió con una sonrisa amable mientras se despedía de mi compañero a quien le acababa de decir que tendría cuatro hijos. “Dame tus manos…” Las roció con una extraña esencia que hacia que me ardieran, vi como perdieron circulación y se ponían blancas. Entonces comenzó la lectura.

-Aquí dice que tienes suerte para el dinero.

Fue lo primero que dijo. Me dijo muchas cosas que ya yo conozco de sobra. Me describió de rabo a cabo mi forma de ser, y lo que me sorprendió es que aseguraba que según las líneas de mi mano, yo no me quedare en México. No por ahora, según ella, yo regresare a México en unos años y será con el segundo amor de mi vida. Que aun no es mi tiempo.

Me dijo cosas que me sorprendieron y que las acertó. Siempre he sido escéptico ante estas cosas de índole espiritual y del mas allá, pero creo que por esta vez debo creer. Me auguro la hija de mis sueños pero de lo que no estuvo segura es de con que mujer la tendré. Según ella existirán dos grandes personas en mi vida, mis dos grandes amores. Con el primero tendré muchos resbalones y enemistades, pero nunca la olvidare. Con el segundo seré feliz, siempre y cuando mi primer amor no insista en interponerse. “La primera mujer tiene garras y dientes de león, solo que aun no se atreve a luchar por ti… no por ahora.”

Fue divertido en cierta manera, aunque horas después cuando me encerré en el departamento nuevamente, el miedo me invadió. Sí, tengo miedo. No es algo normal en mi, pero sí, estoy cagado de miedo. Temo a lo que pueda pasar, temo a lo que pueda ocurrir. El futuro es tan incierto y el simple hecho de estar a miles de kilómetros de todo lo que creía tener asegurado, me da terror. No se en que acabara esta extraña travesía que he decido emprender. Realmente no se si logre terminarla. Es solo cuestión de esperar.

El frío vuelve a penetrar en mis huesos. Esta noche cenare pizza que traerán a mi caza desde Pizza Hut. Mirando por le ventanal veo a mis vecinos, los Argentinos riendo y besándose en la calle. Son felices, creo. ¿Qué realmente buscamos en la vida? ¿Qué es lo que realmente importa? Ni siquiera la bruja podría contestar. Mientras, sigo afrontando prueba tras prueba, día tras día.

La noche cae sobre mi 5to piso. Mejor me duermo, ya mañana es otro día. En el que quizás encuentre la respuesta a tantas ironías, que me provoca esta travesía.

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